familia 1 - trabajo 0


Si, esto lleva unos días parado, pero es que la actualidad da asquito: radiaciones en Japón, guerra en Libia, la vuelta del mal tiempo… y luego ves, que aparentemente nadie te lee y dices, bueno, a quien le importa?
También podría hablar de nuestra reunión en la guarde con la profe y de lo orgullosos que salimos al confirmar eso de que “el tiempo nos da la razón”. El comino es mega cariñoso, autónomo, feliz, colaborador, seguro de si mismo. Charra por los codos y empieza a controlar el tema pañal. 
Vaya, que para ser una viciosa de la teta, apegada a mama, dependiente para todo y condenada a dormir mal, no descansar y retrasar su desarrollo por colechar…. No esta NADA MAL.
Y lo digo así, con mayúsculas, porque a la gente le gusta opinar sin saber, sin habérselo pedido además y cansa. Porque si me dedicar a opinar yo también sobre los demás, no se quien saldría peor. Eso me recuerda esa frase (no se de quien, como siempre)
Si los que hablan mal de mi, supieran lo que yo hablo de ellos, aun hablarían peor
Estamos mega orgullosos. Es como si estuviéramos en los exámenes finales, pasándolos con buena nota, pero se nos avecina la madre de todos los exámenes. La selectividad, o en el ámbito de la crianza: la retirada del pañal.
Tenemos la suerte, a pesar de esas opiniones retrogradas de la guarde en tema teta y colecho, tenemos la suerte, digo, de que respetan a los niños. Respetan sus ritmos y sobre todo nunca, jamás los ridiculizan. El planteamiento que nos han dado para llevar la operación pañal a buen puerto es perfecto. Cuadra con nuestra filosofía y no podemos estar más agradecidos. Nadie insultara a nuestra hija diciendo que ya es demasiado mayor, o una cochina por hacérselo encima de la noche a la mañana. Nadie la criticara por tener fugas y tendrá el tiempo que necesite. Así es como se hacen las cosas, lo demás… es una barbaridad. 
Por cierto, necesito releerme los grandes clásicos: Alicia en el país de las maravillas, el gato con botas, pulgarcito… porque mi comino ayer me pidió dormir en su camita. Sin teta. Cogidita a mi mano y yo, por no estar solo alli, empecé a contarle un cuento y fue el momento más fantástico de nuestra corta relación. Deseaba tanto ese momento que merecerá otro post. Se durmió con mi remix del gato con botas y el marques de Carabás (mi favorito, aunque tengo que releerme la historia porque me da que no salía ningún duendecillo valiente, verdad?)
AH! Mientras escribia esto, la proposición indecente que me hicieron el otro dia no ha salido adelante. Han preferido a un hombre con mas años y por ende, mas experiencia. Me viene bien (no he tenido que rechazar yo la oferta) pero si me deja un poquito de frustración y/o desilusión.
Seguiremos trabajando en ello!

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