un dia nublo


Hoy Barcelona esta gris, tanto que no llega a arrancar la mañana y eso que normalmente amanece mientras voy a trabajar. Pero tiene su encanto. Al pasar por el faro en Montjuic, se aprecia que esta encendido. Y me encanta. Despues de un lustro aquí, aun me emociona ver el mar.
Somos de interior y las vacaciones eran pasar 15 dias en la costa cantabrica (para compensar el calor desertico de Zaragoza) Saliamos antes de que amaneciera y pasabamos el viaje desenado avistar el mar. Tenia algo magico. Normalmente la carretera ascendia un poco y cuando volvias a descender te topabas con la inmensidad del océano. Aquí me pasa algo parecido. No vivimos en una ciudad costera pero en 10 minutos estoy en el puerto. Ese en el que empecé a trabajar cuando me trasladé aquí. Habia algo mas romantico? Ya que vas a una ciudad con mar, que menos que trabajar en el puerto, no?
Sigo emovcionandome cuando entro en barcelona y aparece el mar a la vuelta de la esquina. Y papa comino se parte porque es como si saliera por primera vez de mi ciudad interior. Me gusta mantener esa magia. Y me gusta ver el faro funcionando.
Ayer me di cuenta de que cada poco que aprecio mas Barcelona, mas extraña se vuelve mi ciudad natal.
Hoy siento saudade.

posted under |

0 comentarios:

Entrada más reciente Entrada antigua Página principal

un libro, ahora

un libro, ahora

Recent Comments