Trabajando 10 dias despues


Ya veis, dos dias hemos tardado en confirmar lo que se veía venir. Soraya no pasaba por alli ni hizo un esfuerzo para ir a celebrar con los suyos un momento para la historia a pesar de dejar a su bebe en casa.
Fue a trabajar. Atendió a los medios, saludó desde el balcón doblada por los puntos (o la incomodidad de su reciente maternidad) y debió sentirse agradecida y feliz porque su jefe se mostró comprensivo e indulgente con ella al tener en cuenta que no estaba para dar botes. Un detalle.

Cuando hablaba con mi madre del tema me decía que le parecía normal que esa señora estuviera alli y volviera al trabajo. Que tenia una responsabilidad y que implicaba eso. Y yo le dije que con esa mentalidad no avanzariamos nunca en España en el tema conciliación.
Que las madres no tenemos la culpa de irnos 1,2 o 4 horas antes si nos reducimos la jornada (ni hacemos mal, tampoco). No es que los demas compañeros trabajen mas, es que nosotras ganamos menos. No es que les carguemos de trabajo, es que defendemos un derecho y es el jefe el que no nos sustituye o facilita el trabajo a los demas poniendo a alguien en nuestro lugar las horas que faltamos.
Y luego este tipo de mujeres, las que no se cogen la baja, las que ni siquiera respetan el minimo de 6 semanas obligadas para la recuperación de la madre, son las superheroinas, las implicadas, las responsables y con las que si se puede contar.
La realidad es que este tipo de mujeres dificulta la vida familiar y laboral de las demás. Pero aun tiene mas delito cuando se trata de la misma persona que tendra que legislar sobre conciliación. Tiene una gran responsabilidad, es cierto, pero la de demostrar que sigue siendo válida tanto antes de ser madre como 10 dias o un año despues de ser madre.
Obvio que ese bebe ya esta desapegado de su madre, que ya solo lo reconoce en foto en su iphone.
Creo en la elección de cada mujer a vivir su maternidad y su carrera profesional como quiera, pero no esta vez. No cuando pisa mis derechos y se rie de mis esfuerzos.
Mi libertad acaba donde empieza el derecho del otro, decía Voltaire, y la señora Saenz de Santamaría se lo ha saltado a la torera.

1 comentarios:

Sigena dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo en todo lo que expones.
Ya sabes que ni soy mami ni parece que vaya a serlo en un futuro cercano, pero me siento indignada con esta señora, la verdad.
En mi caso, soy de las pobres sufridoras a las que le toca apechugar con las bajas maternales de otras compañeras (y no lo digo como un reproche hacia ellas en absoluto, que quede claro!!!). También debería ser obligatorio para las empresas cubrir esas bajas, digo yo. Y no te hablo del tema conciliación donde yo trabajo, porque es para llorar...

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